Cómo llegué a 273 libras… y el punto donde todo cambió
Llegué a un punto donde no quería salir ni verme… hasta que algo cambió. Esta es la parte que nadie cuenta del proceso.
El peso del aislamiento
Ya no quería salir.
No quería ir a tiendas… porque sabía lo que iba a pasar:
Nada me iba a servir.
Nada me iba a gustar.
Y no quería salir más frustrada de lo que ya estaba.
Así que prefería no hacer nada.
Ahí fue donde entré en una depresión… y con eso vinieron muchas más cosas.
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